viernes, 2 de mayo de 2014

Votemos, rompamos la baraja y empecemos de nuevo

No creo que haya nadie que no sea un firme defensor del derecho al voto, yo, además, siempre he sido un firme defensor de la obligación al voto; la obligación que yo desearía habitara en el interior de cada uno de nosotros, la simple obligación moral. Por muchos motivos, pero principalmente dos: por respeto a todos aquellos que murieron luchando para dignificarnos como ciudadanos (también a los que murieron sin poder votar nunca) y  porque es, en mi opinión, la expresión más cívica que existe de nuestro poder, de nuestra legitimidad.

Sin embargo, no es difícil entender que en el contexto político actual haya quien, decepcionado, desilusionado, derrotado o cansado de seguir cabreándose, considere que el mejor recado que puede mandar a la clase política sea precisamente no votar. Hay quien en este clima, que siendo generosos podríamos tildar de soporífero,  piensa que la abstención es un claro mensaje que los candidatos deberían saber interpretar. No les falta razón, la abstención es un mensaje claro, contundente y de fácil comprensión; ahora bien, es un mensaje perfectamente interpretado por azules y rojos pero sin repercusión alguna. El pastel a repartir va a ser el mismo votemos 5 o 50. Sería ésta, la abstención, una opción a tener en cuenta si el número de diputados (totales) e incluso el presupuesto del que dispusieran,  dependiera del porcentaje de participación en las elecciones, entonces sí, entonces el mensaje, además de ser claro tendría consecuencias.  
Por tanto, mi recomendación es evidente, se advierte con facilidad: votemos. Votemos porque es la única manera de que nuestro acto (o ausencia de) tenga consecuencias, porque es la única manera real que tenemos de ser escuchados.  Pero votemos con diligencia.
Yo, hasta las pasadas elecciones consideraba que ante dos males hay que elegir al menor de los dos. Ahora no, hoy no, no sé mañana. Hoy creo que nuestra acción cívica y legítima debe ir encaminada a mostrar nuestro absoluto descontento. Con nuestro voto debemos decirles al PP y al PSOE que no nos gustan, que ni nos gusta este Gobierno, ni el anterior, ni sendas oposiciones. Tenemos la herramienta para romper la baraja y condenarles a entenderse. El próximo 25 de Mayo votemos, votemos a Podemos a 
Movimiento red  a Primavera Europea a VOX a Partido X a UPyD o incluso a Izquierda Unida, pero votemos.

Votemos decididamente y en masa, llenemos las calles de tantos colores que el azul y el rojo se vean intimidados. No comentamos la torpeza de pensar que en Europa ya está todo el pescado vendido, que un grupo minoritario no tiene nada que decir. Tiene mucho que decir, porque quienes nosotros elijamos van a verse las caras muy a menudo con los que hasta ahora sentían que tenían el sillón asegurado allí, van a levantar a alguno de su cómodo sillón y van a sembrar la duda y el miedo en PP y PSOE de lo que está por llegar. También en Europa harán lectura de estos resultados, también ellos sabrán interpretar que un solo sillón robado al PP o al PSOE, en estas elecciones, implica mucho más que un voto favorable o no en las decisiones finales. Si sabemos votar, unos y otros van a ver por fin la grieta que se está abriendo en la política y en el continente europeo.

Que estas elecciones sean el ensayo general del nuevo mapa político español, que sean el preludio de un Gobierno formado por grupos condenados a entenderse, condenados a esforzarse y a trabajar en el consenso. Porque sólo de este modo las medidas adoptadas serán medidas que perdurarán a lo largo de los años y dejaremos de vivir en cuatrienios legislativos, sólo de este modo el largo plazo volverá a ser un objetivo real, sólo así los tres poderes dejarán de contaminarse y quizá, y sólo quizá, de este modo  electores y elegidos recuperemos del cajón de los trastos los apuntes de griego y recordemos el significado de la palabra democracia.


Votemos, rompamos la baraja y empecemos de nuevo sin miedo. 

2 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo con tu comentario.
    Es la primera vez que entro en tu blog pero, desde este momento, se acaba de convertir en uno de mis favoritos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Paco y bienvenido; bienvenido a este faro donde mi mayor ilusión sería crear un lugar en el cual todos tengamos algo que decir, algo que aportar, para así, nutrirnos los unos a los otros.

      Saludos y espero volver a leerte!

      Rodrigo

      Eliminar