lunes, 14 de septiembre de 2015

Repartir la luz

Alberto Sierra es un artista que captura momentos de la vida y los acompaña de una historia para soñar. Alberto Sierra escribía en su cuenta de Instragram acompañando a esta fotografía: “Cada mañana cortaba la luz, la metía en cajas de metacrilato y la repartía entre sus amistades”.

Fotografía de Alberto Sierra. Instagram: @albertosierra 

Cuando lo leí pensé que sería maravilloso, sería una fortuna poder almacenar y conservar la luz.

Cajas guardadas en el cajón de la oficina para ser vertidas sobre tu jefe en el momento más agrio.

Cajas de luz para repartir entre tus ya compañeros de la cola del paro.

Cajas para cuando toca partir y cajas para cuando hay que regresar.

Cajas para los lunes, y para los lunes al sol.

Cajas para los diagnósticos que te hielan el alma.

Cajas para soportar las dudas y cajas para afrontar las certezas.

Cajas para las noches de insomnio y cajas para las noches de sábado que se convierten en tardes de domingo…

Cajas para llenar de luz las despedidas, las rupturas, las tardes de domingo raras…

Cajas para iluminar la soledad y cajas para vaciar el silencio.

Cajas para pedir perdón.

Cajas para decir “tenías razón”.

Cajas para decir GRACIAS.

Cajas llenas de tiritas para curar las heridas del alma…

Pero no; no se puede partir y repartir la luz en pequeñas cajas cada mañana.

No se puede porque no se pueden hacer añicos los ojos verdes que ves cada amanecer para guardarlos en un cofre; ni el silencio de quien sabe que necesitas silencio, ni la fuerza de un abrazo, ni la calma de una mano que te dice “vamos, yo te ayudo”…

Porque Luz es el desayuno preparado por tu madre mientras te duchas.

Luz es despertar con el olor a café y tostadas.

Luz es  la sonrisa del conductor de autobús que te lleva hasta el trabajo.

Luz es saber que llegarás al trabajo y estará ella.

Luz es llamar por teléfono y que al otro lado haya alguien.

Luz es la barra del bar repleta de cervezas cada jueves.

Luz es ella que no ha faltado ni un solo jueves en diez años.

Luz es compartir el último libro de Almudena Grandes.

Luz es la música incomprensible a la que te arrastran los nuevos inquilinos de tu corazón.

Luz es tener un amigo que convierte las tardes de domingo raras en una sana carcajada.

Luz es quien conoce la palabra mágica contra la melancolía.

Luz es la risa espontanea de tu compañero de piso.

Luz es poderle pedir que se deje la puerta abierta por la noche por si te encuentras mal.

Luz es:

Saber que hay alguien que cada mañana llena su alma de luz, y la guarda para compartirla contigo en el momento que más la necesitas. 

6 comentarios:

  1. Fantástico Raúl!! Un honor que mi foto y pequeño texto te haya servido para crear este maravilloso post ¡Gracias!

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    1. Gracias a ti Alberto. Sin esa maravillosa fotografía y sin tu relato no hubiera nacido este otro... Gracias de verdad por tu forma de capturar la vida. ¡Saludos y felíz semana!

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  2. Y luz es leer este estupendo blog, en el que se reflejan tantas penas y alegrías.
    Saludos, Raúl.

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  3. Efectivamente, Luz es poder leerte y sentir.

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    1. Muchas gracias y bienvenid@!!!! Gracias por hacerme partícipe de tu opinión al leerme, es muy valioso para mi. Espero que sigamos disfrutando juntos de este lugar.
      Saludos

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