martes, 5 de enero de 2016

Guardar la savia

Tengo la suerte de tener un rincón del que poder apearme del mundo de vez en cuando. La suerte, de poder estar en él en menos de una hora y la suerte de que mis padres todavía lo custodien para que nadie lo profane, para que cuando yo me asomo siga encontrando la vida tal como fue; no la mía, sino la vida hecha con las manos, ésa que hemos cedido y que ahora tanto nos asusta no tener.


Tengo la suerte de que allí, todavía se ven las estrellas cuando salimos a pasear después de cenar. La suerte, de no tener que andar mucho más de cien metros para que ningún neón se interponga entre ellas y  nosotros.

Y tengo la suerte, de seguir aprendiendo en cada paseo cosas que quizá nunca me hagan falta, pero que el mero hecho de saber me tranquiliza. La fortuna, de que mi padre le dé una bofetada a mi humilde arrogancia y me enseñe, a estas alturas del partido, que la madera debe cortarse en invierno, cuando los árboles se encuentran en ese trance vital que los deja, al menos en apariencia, más cerca de la muerte que de la vida.

Es lógico, una vez que te lo han explicado, es del todo lógico. De este modo, resulta más sencillo terminar de secar la parte cortada del árbol y además, es más difícil que la madera esté llena de vida, llena de agentes que puedan atacarla después cuando ya se ha convertido en silla, en aparador o en la viga que soporta tus pasos...

Tampoco sabía que, al menos antes así lo hacían, cuando las circunstancias requieren cortar durante la primavera o el verano, cuando no se puede esperar, lo que se hace es prender fuego alrededor del árbol. Así, éste siente que está en peligro y  comienza el mismo proceso que cuando llega el invierno: recoge toda su savia y la empieza a guardar en las raíces más profundas, hasta que pase el peligro, hasta que pase el invierno.

Sin saberlo, mi padre me regaló la manera de deciros que ha llegado mi invierno creativo, que ha llegado el momento de recoger toda mi savia. Voy a parar de publicar semanalmente durante unos meses. Lo hago porque empiezo con un proyecto que requiere toda mi energía y atención. No me marcho, sólo me voy de viaje, porque como dice la canción: “solo viaja quien regresa”, y yo, regresaré. Espero poder contaros pronto y haceros participe de todo ello. Hasta que llegue ese momento prometo enviar alguna carta de vez en cuando.

Muchas gracias por todo lo que me dais. Una vez más, yo, escribiendo, carezco de sentido sin vosotros leyendo. 

18 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Muchas gracias. Espero hacerlo, aunque reconozco que no siempre es fácil ...

      Un abrazo

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  2. Pues aquí esperaremos para volver a disfrutar de las lecturas que nos propones

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  3. Triste noticia saber que se apaga el faro con cuya luz nos hemos iluminado tantas y tantas veces.
    Tan solo espero que sea para bien, y que ese proyecto tuyo pronto se convierta en realidad. Ya nos contarás.
    Hasta cuando quieras, amigo.

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    1. Gracias Paco, siempre tan generoso... Supongo que me llevará un tiempo, pero sí, espero que se convierta en realidad y poder volver a encender de nuevo la luz del faro ;-)
      Yo seguiré disfrutando de tus relatos.
      Un abrazo

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  4. Te estaremos esperando con las mismas ganas de siempre. Qué tengas muchas suerte . Sea de lo que sea seguro que le pones todo tu empeño para que salga más que perfecto, redondo. Animo tocayo!! Y gracias por tus sabias con b, palabras de vida...

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    1. Muchas gracias tocayo. Espero que así sea; lo que está claro es que "me marcho" cargado de energía positiva (la vuestra); así que nada puede salir mal ;-)

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  5. mucha suerte en tu nuevo proyecto y te deseo que disfrutes mucho del viaje, que al final es lo más importante.Echaré de menos tus post.

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    1. Cierto, máxime cuando el final es incierto. Además, cuento con excepcionales compañeros de viaje, así que lo afronto todavía con más entusiasmo si cabe ;-) ¡Muchas gracias!

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    2. Se te echa de menos, amigo.

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    3. Gracias Paco. Cuanto se puede apoyar a una persona con solo seis palabras... GRACIAS

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  6. ¿Todo bien?
    Vamos, Raúl, anímate a escribir algo. ¡¡Que nos tienes abandonados!!

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  7. Hola Paco. Todo en orden. Ando creando y creo que aún me quedan unos meses para volver a aparecer, espero que con más luz que nunca... :-) ¡Un fuerte abrazo!

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  8. Hermoso... ya tengo ganas de conocer más de ti

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    1. Muchas gracias, dicen que lo semejante conoce a lo semejante ;-)

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  9. Continuamos a la espera.
    Te envío ánimos y mucha inspiración (aunque de esto último andas sobrado).
    ¡Un abrazo y hasta pronto!

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    1. ¡Los recibo y guardo todos como un tesoro! Muchas gracias Paco, en ello ando. Espero cerrar este proyecto a final de año; ojalá antes. Un abrazo

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